Unos días preciosos de comunión bajo la Palabra de Dios tuvimos en un retiro de matrimonios organizado por una iglesia de la localidad de Munro, Buenos Aires. Bajo el tema: “Los frutos de la carne y el fruto del Espíritu en el matrimonio” se pudo desarrollar este encuentro en un lugar apartado y rodeado de un precioso parque.
Hubo tiempo para hablar a solas cada uno con su cónyuge, planteando aspectos que quizás nunca antes fueron tratados. Fueron días de crecimiento y acercamiento matrimonial tan necesario hoy en día, donde el estrés, las actividades y muchas veces la apatía y el mundo ganan lugar en los matrimonios.
A todos los matrimonios presentes nos sirvió para afianzar nuestra relación, hablar abiertamente sobre las áreas que nos ocasionan problemas o están en peligro.
Inclusive por medio de juegos pudimos aprender más uno del otro. Dios bendijo grandemente estos días.

