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La Lucha Apocalíptica contra el Creador

Miércoles, junio 15th, 2011
 
 
 
 
 
 
 

| ...la existencia de Dios es claramente visible por medio de las cosas hechas y esta es una afirmación universal... |

 

(Primera parte del artículo)

2 Pedro 3:3 nos dice: “sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación”

En los siguientes versículos leemos que estos burladores, además de reírse de la venida de Cristo, negarán deliberadamente la creación, el diluvio, y la posibilidad de que Dios haya intervenido en el tiempo y el espacio. Estas son las características de los burladores. Vemos en nuestros días que los creyentes están cada vez más expuestos a una prueba de resistencia, la cual consiste en que si hoy alguien cree todavía en el relato bíblico de la creación, se convierte en objeto de burla, y hasta puede ser estigmatizado como fundamentalista peligroso.

La Biblia nos dice inequívocamente, en Romanos 1:20, que la existencia de Dios es claramente visible por medio de las cosas hechas. Esta es una afirmación universal muy interesante. Quiere decir que si una persona normal, haciendo uso de su razón, mira alrededor, llegará necesariamente a la conclusión de que debe haber un Creador, un Planificador.

Pero vemos que la teoría de la evolución nos dice, por ejemplo, que los dinosaurios se extinguieron ya hace muchos millones de años, y que es absolutamente imposible que los seres humanos hayan convivido con estos reptiles gigantes. La Biblia, sin embargo, dice que TODOS los animales y los seres humanos fueron creados en el quinto y sexto día de la creación.

Esto significa que Adán y Eva estuvieron, en el paraíso, acompañados por el Tiranosaurio Rex, y por los pterosaurios y plesiosaurios, es decir con los saurios acuáticos y con los saurios con alas.

- La destrucción de Leviatán, un grabado hecho en 1865 por Gustave Doré - El grabado representa a Dios venciendo al legendario Leviatán, es decir, a Satanás. Doré fue inspirado por (Isa 27:1): "En ese día, el Señor castigará con su espada, su espada feroz, grande y de gran alcance, Leviatán la serpiente que se desliza, Leviatán la serpiente enrollada; Él destruirá al monstruo del mar." - Wikipedia

Veamos un animal con características muy interesantes, que se describe en el capítulo 41 del libro de Job. El nombre hebreo del animal que allí encontramos es Leviatán, y en algunas versiones es traducido como cocodrilo. Analicemos el texto bíblico, para ver si realmente puede haber sido el cocodrilo el que Job describe, porque aunque hasta los comentarios más reconocidos mencionan al cocodrilo, nadie sabe con certeza a qué animal se refiere la Biblia con el nombre Leviatán. Como tampoco se sabe el origen de la palabra Behemot, que muchos traducen como hipopótamo. Pero vamos a ver primero el Leviatán, en Job 41:18, donde dice: “Con sus estornudos enciende lumbre”, y en el versículo 19 leemos que de su boca salen hachones y centellas de fuego. El versículo 20 afirma: “De sus narices sale humo”, y el verso 21: “Su aliento enciende los carbones.” En el versículo 32 dice: “En pos de sí hace resplandecer la senda”, y el versículo 27: “Estima como paja el hierro, y el bronce como leño podrido.” Leemos también, en el versículo 28, que las piedras lanzadas con una honda no podían nada contra él. De la historia de David y Goliat, sabemos que una piedra de honda alcanza tanta velocidad, que su impacto casi equivale al de una bala disparada por una pistola. La piedra penetró en el cerebro de Goliat, y este cayó como si un rayo lo hubiera alcanzado.

Desde luego, muchos piensan que Job vio un cocodrilo y que, eventualmente, inspirado por éste, hizo la proyección de un animal mitológico. Pero, es interesante que Job en su descripción habla, aparentemente, de un animal real. Ya en la descripción del Behemot, en el capítulo anterior, Dios dice: “He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti”, o el cual hice “junto a ti”, o “a tu lado”. Esto se aplica también al Leviatán, y vemos a Job describiendo a este animal como testigo ocular.

Y deducimos que Job debe haber sido un testigo ocular, porque para un paleontólogo, alguien que estudia los fósiles, es imposible deducir, a partir de los huesos, que de la boca de ese animal hubieran salido hachones y centellas de fuego. Eso no se puede ver en los fósiles. Ni tampoco que su aliento hubiera encendido carbón, ni que hubiera dejado tras sí una senda luminosa, como si fuera un gigantesco caracol cruzado con una luciérnaga.

“Estima como paja el hierro, y el bronce como leño podrido.” La Biblia describe en estos versículos a un animal invencible, y nos dice al final de este capítulo que este Leviatán fue creado como el rey de los animales, y que fue creado para ser un animal “exento de temor”. Un animal que vivía absolutamente sin miedo, y que no podía ser vencido ni por las armas de hierro ni de bronce.

Esto es interesante, porque no existe hoy en el mundo un animal que no se pueda atrapar y matar con armas de hierro. La ballena azul, desde tiempos inmemoriales se caza con arpones. Los elefantes, fueron cazados por los pigmeos, pequeños enanos africanos. Eran muy valientes. Corrían hasta debajo del elefante y, con sus lanzas de madera, abrían directamente el corazón del animal. También conocemos las escenas egipcias de caza, donde los egipcios mataban tanto a los cocodrilos como a los hipopótamos en el río Nilo, usando lanzas de madera, o también de hierro. Hoy en día no conocemos ningún animal que no pueda matarse con armas de hierro.

Entonces, Job debe haber visto un animal muy distinto a los que conocemos hoy. También es interesante, que en todo el mundo podemos encontrar historias y sagas sobre dragones, en China, en Japón, y aun en Alemania tienen su saga de Sigfrido y el dragón. En todas estas historias, aparecen estos animales fantásticos (entre paréntesis) que se parecían a reptiles gigantes. Un investigador alemán, Thorsten Scheyer, que es paleontólogo de la universidad de Bonn, investigó la construcción de las placas óseas de los anquilosaurios, es decir de los fósiles de estos animales, y halló que las las mismas no se parecen en nada a las que tienen los cocodrilos, como se creía hasta ahora. Son mucho más complejas. El describe algunos caparazones prehistóricos que, en su estructura, eran sorprendentemente similares (y presten atención) a la estructura de los chalecos antibala.

Scheyer ha utilizado un microscopio especial para descubrir que las fibras de colágeno están entretejidas en el calcio óseo de las placas, creando formaciones interrelacionadas tridimensionalmente. Dentro de cada formación (parecida a una estera), las fibras se hallan alineadas paralelamente unas respecto a otras, estando las fibras en ángulos rectos con respecto a las situadas por encima y por debajo de ellas. De esta forma, se conseguía una gran resistencia en todas direcciones.

 Curiosamente, los materiales compuestos actuales se basan en el mismo principio, y son utilizados para fabricar las palas de los molinos de viento o los chalecos antibala, por ejemplo. En este caso, el colágeno es sustituido por vidrio, o fibras de carbono.

 Exactamente ésta es la información es la que nos faltó con respecto al Leviatán. La Biblia dice que el leviatán se reía de las armas. Ningún mortal se animaba a despertar a este animal porque las consecuencias serían desastrosas y el animal era invencible, tenía placas óseas como un chaleco antibala. Es interesante como muchas veces la ciencia debe ajustarse a la Biblia. Job describe a este animal grande y hermosísimo. Animal que alumbraba, que tiraba hachones y centellas de fuego. Un animal muy hermoso que hoy no existe, y que nos lleva a reconocer que los hombres convivieron con los dinosaurios. Y esto contradice claramente la teoría de la evolución.

Stephen Hawking | científico

 Hay también científicos que tienen sus dudas al respecto. En la revista “Veja”, del 24 de diciembre de 2003, se publicó una cita del famoso científico Stephen Hawking, uno de los genios más grandes de nuestro tiempo, que está en una silla de ruedas, y que después de Albert Einstein es catalogado como la mente más brillante de nuestra época. Él dijo: “O encontramos explicaciones científicas para ciertos misterios de la creación del universo, o tendremos que aceptar que fue hecho con el claro objetivo de abrigar la vida humana” ¡Muchas gracias Stephen! Pues en esta cita, él usó una expresión que para los científicos ateos es un llamado de atención. Dijo “hecho con un objetivo”, lo cual implica un Creador. El habla de un “propósito”, de una “planificación” de hospedar la vida humana.

 La cita comienza diciendo: “O encontramos explicaciones científicas, o….” Esto llama la atención, porque: ¿qué es lo que se ha logrado hasta hoy? No se han encontrado explicaciones científicas.

 Y sabemos que nuestro mundo es tan extraordinario que a cualquiera le tiene que llamar la atención. Tenemos tantas constantes en la naturaleza, tantas que Albert Einstein se tropezó con ellas, y supuso que debería haber un espíritu, un espíritu creador, detrás de esto.

 Vuelvo a mencionar Romanos 1:20: la existencia de Dios es claramente visible por medio de las cosas hechas. Los fósiles de dinosaurios nos hablan de terribles catástrofes que se abalanzaron sobre el mundo. Ningún científico puede explicar, satisfactoriamente, por qué tantos animales repentinamente se extinguieron. La Biblia habla de catástrofes. Hay científicos que dicen que hoy vivimos sólo con un uno por ciento de la gran variedad que hubo al principio. Catástrofes como la caída en el pecado y el Diluvio nos muestran que estamos en un proceso descendiente y no en una evolución ascendiente. Y podemos combinar esto con lo que la Biblia nos dice: que el mundo se está acercando a la última catástrofe. El mundo está en camino al juicio final, donde cada uno ha de rendir cuentas a Dios. Y esto nos debe servir como advertencia, para leer mejor la Biblia, y también el relato de la creación, porque si arrancamos estas primeras páginas de la Biblia, todo lo demás, también, termina siendo relativizado. Podemos confiar en lo que la Biblia dice en cuanto a la creación. El Señor Jesús mismo lo ha confirmado, entre otras cosas cuando le preguntaron en Mateo 19 acerca del divorcio, y el Señor contestó: “¿No habéis leído que El que los hizo al principio, varón y hembra los hizo?”

 Y cuando dice: “al principio” se refiere a “Bereshit”, el nombre hebreo del primer libro de la Biblia, el libro de los principios. Podemos confiar y creer, todo tiene su principio en Dios, y también su fin, su propósito, en ÉL.

Señales de Su Venida (3ª parte)

Miércoles, mayo 4th, 2011

| "Hallarán Gracia en el desierto" |

En el artículo anterior les prometí que, después de Oseas, nos ocuparíamos de otro profeta. Y vamos a estudiar hoy una señal actual que concierne a Israel y nos indica que vivimos en el final de los tiempos, en los cuales volverá el Señor Jesús. Permítanme recordarles qué significa “final de los días” o “final de los tiempos”. De ninguna manera significa el fin del mundo, como a veces se cree. El final de los días, es el momento en que nuestra época de gracia, el tiempo de la Iglesia de Jesucristo, va concluyendo, lo cual terminará con las catástrofes del juicio de Dios y con el regreso del Señor Jesucristo el cual traerá algo completamente nuevo. A esto se refiere la expresión “final de los días”.

Quisiera explicar una segunda cosa que es muy importante, pues una y otra vez hay gente que nos dice, o nos escribe, que las profecías pronunciadas por el profeta Oseas, o Daniel, Isaías, Jeremías, u otros, son tan exactas que es imposible que pueden haber sido escritas siglos antes de su cumplimiento. Probablemente, recién hayan sido escritas después de los acontecimientos que describen. Sin embargo, tenemos hoy una maravillosa prueba científica de que esta acusación no es cierta.

Cuando los judíos volvieron a su tierra y se fundó el Estado de Israel – y es interesante que haya ocurrido justamente en ese tiempo – se encontraron en las cuevas de Qumrán, cerca del Mar Muerto, algunos antiguos rollos de la Escritura. Estos rollos contienen todo el Antiguo Testamento, con excepción del libro de Ester. Se pueden, pues, verificar los textos de todo el Antiguo Testamento en estos rollos. Por la comparación de aquellos antiguos rollos de la Escritura con la Biblia, como la tenemos hoy delante de nosotros, descubrimos que no hay ninguna diferencia significativa. Esto es lo primero.

Qumrán es un valle del Desierto de Judea cerca del Kibbutz de Kalia, Israel. La importancia de este lugar es la presencia de las ruinas de Qumrán y de las cuevas descubiertas en 1947 y que contenían un valioso tesoro arqueológico y bíblico.

Lo segundo es que estos rollos encontrados en Qumrán se pueden investigar científicamente, lo que hizo, entre otras, la universidad ETH en Zurich, conocida por su calidad y exactitud científica. Los científicos datan los rollos de Qumrán entre ciento cincuenta a doscientos años antes de Cristo, por lo menos. Además, los rollos de Qumrán son copias. Quiere decir que los originales deben ser aún mucho más antiguos. Y si las copias ya existían doscientos años antes del nacimiento de Jesucristo, significa que todas las profecías escritas en la Biblia, no pueden haber sido redactadas después de su cumplimiento.

Por ejemplo, lo concerniente al nacimiento de Jesús en Belén, al rechazo de Jesús por parte de los judíos, Su resurrección, Su ascención al cielo, la dispersión de los judíos por todo el mundo, la destrucción del Templo, todo esto ya estaba escrito siglos antes de que ocurriera. Y ahora, incluso, tenemos la prueba científica.

Ahora, quisiera elegir un pasaje del profeta Jeremías. Dice en la última oración del capítulo 30: “En el fin de los días entenderéis esto”. Éste es un maravilloso pasaje paralelo al que leímos la última vez de Oseas: “Y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días”. Dios, se dirige aquí al pueblo judío con las palabras: “En el fin de los días entenderéis esto.” Quiere decir: En el fin de los días acontecerá lo que ahora les voy a decir. Y, luego, sigue en el capítulo 31, verso 1, y dice: “En aquel tiempo,- y con esto se refiere, justamente, al fin de los días, es decir, al tiempo en que el Señor Jesucristo volverá – dice Jehová, yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a mí por pueblo. Así ha dicho Jehová: El pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo.” De modo que Dios promete aquí, a Israel, que Él volverá a ser el Dios de Israel en el fin de los días, el Dios de todas las familias del pueblo judío, y que el pueblo judío volverá a ser Su pueblo.

Esto contradice la así llamada “teología de la sustitución”, que dice que la Iglesia ha tomado el lugar de Israel. En el fin de los días, Dios será otra vez el Dios de Israel. Y luego, es interesante ver cómo Él explica cómo será Su regreso en el final de los días, cuando volverá a aceptar a Israel como Su pueblo. Dice, en primer lugar, que el pueblo escapará de la espada. En segundo lugar, que encontrará gracia en el desierto, y en tercer lugar, que el Señor vendrá otra vez para dar reposo a Israel. Insisto: Exactamente así se está cumpliendo. Israel es un pueblo que durante casi dos mil años estuvo disperso por todo el mundo, que sufrió persecución durante dos mil años, sufrió la espada, sufrió la muerte y muchísimo dolor. La culminación de todo esto, probablemente fue el Holocausto, durante la Alemania nacionalsocialista, cuando fueron asesinados por lo menos seis millones de judíos. Pero no todos los judíos fueron asesinados.

Hubo también muchos judíos que escaparon de la espada del Holocausto, como quisiera llamarlo en este contexto, y que sobrevivieron al mismo. Y ¿qué hicieron estos judíos sobrevivientes del Holocausto, o de la espada? Ellos hallaron gracia en el desierto. ¿Qué significa esto? Ellos hallaron gracia en “Erez Israel”, en la “tierra de Israel”, pues allí huyeron, desde el Holocausto de vuelta a su patria, a la tierra de sus padres, llamada Palestina en aquel entonces, la cual era literalmente un desierto. Y luego, este pueblo, que también fue perseguido y acosado en su propia tierra, halló literalmente gracia en el desierto, ya que el desierto comenzó a florecer. Lo cultivaron, construyeron ciudades en Israel, Jerusalén fue reconstruida, y se agregaron nuevas ciudades.

Centro de Tel Aviv en la noche

Imagínense: Hace unos cien años había allí una duna en la costa del Mediterráneo, donde vivían cinco o seis familias judías que decían: Queremos trabajar para poder construir aquí nuestros hogares. Lo hicieron, comenzaron a trabajar, y hoy, esa duna, donde esas familias comenzaron a construir sus casitas, se llama Tel Aviv, y es una de las ciudades más grandes y más modernas de Israel. Literalmente se cumplieron las palabras: “Hallarán gracia en el desierto.” Ahora, existen otra vez, como pueblo, en su tierra. Y esto significa que el Señor también llevará a Israel a su reposo. El Señor vendrá otra vez y hará entrar a Israel al reposo del Reino Mesiánico. Contemos con ello. La Palabra de Dios se cumple. ¡El Señor viene pronto!

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