
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe”.
1 Pedro 5:8-9

La exhortación de Pedro dice que debemos ser sobrios y que debemos velar, pese a que estemos seguros de la victoria de Jesús. Pablo dice exactamente lo mismo en Efesios 6:10-11. Él no dice que debemos luchar contra los astutos ataques del enemigo, sino que, al contrario, debemos fortalecernos en el Señor. ¿Estamos negando el combate de la fe? No. Sin embargo, no luchamos para alcanzar la victoria, luchamos a partir de la victoria alcanzada por Jesús. Tal vez esto puede llevar a que alguien diga: si Satanás está realmente vencido, ¿por qué entonces está tan furioso?
1. Porque la victoria del Señor Jesucristo tiene que ser puesta a prueba delante del mundo visible e invisible por medio de aquellos que creen en Su nombre.
2. Porque cada persona solo puede ser salva con base en su propia decisión. Ella debe escoger entre Jesús y Satanás, entre la luz y las tinieblas, entre la vida y la muerte.
3. Porque el Dios soberano y santo no tiene necesidad de oprimir las tinieblas por la fuerza; pues tan solo la presencia de Dios y Su don de amor, Jesucristo, reconcilió al mundo con Él y le quitó el poder a Satanás.
Por Wim Malgo



