
“Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada”.
Mateo 24:1-2

Los discípulos comenzaron a alborotarse y entonces surgió una pregunta en medio de ellos. Muchas personas que piensan sobre el futuro se preocupan. Si queremos obtener conocimiento sobre el futuro, solo debemos seguir el camino que los discípulos también tomaron: ellos se aproximaron a Jesús para hacerle algunas preguntas con respecto a este tema, pues Él es el Eterno. “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”. Si realmente tienes preguntas sobre el futuro, entonces Él te dará un gran panorama, que parte desde Jerusalén, se extiende por toda la tierra y toda la humanidad, abarcando el universo y el mar de estrellas, para finalmente desembocar nuevamente en Jerusalén. ¿Acaso Dios no te contestará las preguntas que tengas hoy? Dile todo lo que atormenta y amedrenta tu corazón en relación con el futuro, pero no procures entenderlo todo. Alcanza con que Él sepa y comprenda todo. Respecto a las cosas que tú no necesitas saber, el Hijo te dice: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar”.
Por Wim Malgo



