
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”.
Romanos 8:26

Si el Espíritu Santo realmente ora por medio de nosotros, entonces no son nuestros deseos, sino los deseos de Dios los que le gustaría cumplir. Por tanto, si el Espíritu Santo ora por intermedio de nosotros, entonces la respuesta a dichas oraciones es una garantía. Observemos en el día de hoy, y en los próximos, seis aspectos de la oración.
La disposición para recibir al Espíritu Santo.
El Espíritu Santo nos proporciona aquello que Dios nos quiere dar. Consecuentemente, debemos estar dispuestos a recibir al Espíritu Santo. Muchos objetarán que ya lo tenemos. Eso es verdad, siempre y cuando seamos personas renacidas, porque “nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo”. Pero no siempre estamos llenos del Espíritu Santo. Por eso tenemos que evitar todo aquello que contriste o apague al Espíritu y debemos andar en el Espíritu. Esto significa buscar todas las acciones diarias que promuevan lo espiritual en nosotros. Así obtendremos la llenura del Espíritu, que a su vez se manifiesta en el fruto del Espíritu. La disposición interior para recibir, por consiguiente, es el primer paso.
Por Wim Malgo




3 Comments
Saludos y abrazos desde mi Isla Puerto Ricooo.. muy edificada con sus enseñanzas bíblicas. Dios les bendiga muuuucho…
Gracias por su mensaje, es de bendición y aliento. Saludos y que Dios le bendiga
Dios bendiga mucho su ministerios mis queridos amigos uruguayos… ???