
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”.
1 Corintios 3:11

La Biblia es exclusiva y definitiva. Por eso, nadie puede poner otra base sobre la cual un alma humana pueda fundamentarse para toda la Eternidad.
Jesucristo es la base inmutable. El placer y la alegría que el mundo ofrece son fútiles, porque son mutables, es decir, pasajeros. Las Sagradas Escrituras enseñan: “El mundo pasa, y sus deseos”.
Jesucristo es el fundamento eterno. Él es el Hijo del Dios eterno. La Biblia dice que Él pensó en una salvación con valor eterno. Jesús dice: “Yo les doy vida eterna”.
Jesucristo es el fundamento para la reconciliación. Él puso la base para tu reconciliación, querido lector, con el Dios santo: “…Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados”.
Jesucristo es el fundamento seguro y fiel. ¿Dónde puedes encontrar seguridad? ¡En ningún lugar! Pese a que tengas muchas pólizas de seguro, tu inseguridad, tu inquietud y tu insatisfacción no se irán de tu vida. Refúgiate en Él. Así, estarás seguro en los brazos del Hijo; seguro junto a Su pecho.
Por Wim Malgo



