
“Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”.
Hebreos 2:18

¿Te encuentras desanimado interiormente? Solo Jesús te puede ayudar, pues Él, el Rey de reyes, la Majestad suprema, se hizo uno contigo interiormente, identificándose con tu desánimo, ya que Él mismo pasó por eso.
¿Te sientes solitario? Tan solo Jesús te puede ayudar, porque Él se identificó con tu soledad. Él fue abandonado por sus mejores amigos.
¿Sientes que tus tentaciones son demasiado pesadas? Tan solamente Jesús te puede ayudar, porque Él se identificó con tus tentaciones. Cristo conoce los hostiles desafíos que se te acercan y tiene compasión, no como si fuese un extraño, sino como alguien que sufrió en forma infinitamente más profunda, pero que por sobre todo, supo vencer.
Tan solo Jesús puede ayudarte porque Él se identificó con tu vergüenza. ¿Existen en tu vida cosas que están escondidas, las cuales si se descubrieran te harían morir de vergüenza? Jesucristo fue hasta el extremo, ya que se identificó con tu vergüenza: “…sufrió la cruz, menospreciando el oprobio”.
Por Wim Malgo



