
“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
1 Corintios 15:57

¿Cuál es la estrategia que se nos prescribe en la batalla de la fe? Para ser directos, ese no es asunto nuestro, sino del Supremo Comandante, y nuestro Comandante es Jesucristo, como también está escrito: “Jehová es varón de guerra; Jehová es su nombre”. Esto hace que nos preguntemos: ¿Estamos en guerra? Sí, como creyentes, estamos involucrados en un conflicto de vida o muerte. La ignorancia de muchos hijos de Dios, en este sentido, es aterradora. Pero tengamos presente este hecho claramente delante de nosotros: el discipulado de Jesús significa sacrificarse en el servicio militar más difícil y al mismo tiempo más triunfal. Infelizmente, muchos hijos de Dios no reconocen que esta batalla es una orden, a pesar de que la Palabra del Señor claramente dice: “Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús…”. Por lo tanto, repito: el discipulado de Jesús no es sinónimo de jugar a la guerra, ya que en el mismo se producen duros combates. De hecho, lidiamos con enemigos invisibles que, a la vez, son fuertes y reales. ¡Mas Jesús es vencedor!
Por Wim Malgo



