
“Guarda silencio ante Jehová, y espera en él”.
Salmos 37:7

El que interiormente siempre es impulsado de un lugar a otro porque no pone todas sus preocupaciones sobre el Dios Altísimo, no puede esperar de manera correcta en su Señor. Haz callar ahora todas las otras voces dentro de ti y guarda silencio; ¡no prestes más oído a ellas! Si somos muy sentimentales, nos dejamos influenciar fácilmente y nos desviamos de la única meta, que es esperar únicamente en el Señor. Si realmente te has alejado de los ídolos para servir al Señor, entonces no puedes vivir de otra manera que esperando en Él. ¿No apremia el tiempo para que te deshagas, hoy mismo, de todo lo que entenebrece tu espera con respecto a la aparición de Jesús? Solo nos queda un corto plazo, porque el Señor vendrá en breve. Todas las señales de juicio que acompañan Su venida ya están presentes. Todo lo que está alrededor nuestro está pronto para el desenlace. Y, en medio de esta situación, el Señor nos exhorta con toda seriedad a través de 2 Pedro 3:11: “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir!”. Juan nos exhorta de la misma manera con otras palabras: “Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”.
Por Wim Malgo



