
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”.
1 Corintios 3:11

El día de la cosecha, el día del tribunal de Cristo, el día en que como Iglesia de Jesús estemos delante del trono del juicio está muy próximo. Por esa razón: ¡Aprovecha bien el tiempo! Preocúpate por edificar sobre el fundamento de tu salvación, que es Jesucristo, aquello que la Biblia llama oro, plata y piedras preciosas. En forma práctica, eso significa permitir que todos los propósitos de tu vida conduzcan a un único objetivo, el cual es glorificar el nombre del Señor. Permite que el amor a Jesús sea lo que te motive a aprovechar tu tiempo, pues, de esa manera, el mismo será transformado en valores eternos. Así, la cosecha que realices en tu vida será un triunfo delante del tribunal de Cristo. Una vida redimida y entregada al Señor, con esa intensidad, sufre las tentaciones, es puesta a prueba y tiene sus sinsabores, pero en contraposición, la Escritura dice: “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”. ¡Aprovecha bien tu tiempo, porque repentinamente todo quedará en el pasado! “Haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. Tal vez te preguntes: en la práctica, ¿cómo puedo comenzar a usar mi tiempo para que mis actos tengan valor eterno? La respuesta es: ¡Ora más! ¡Lee más la Palabra de Dios! ¡Mantén tu diálogo con Dios! Ese es el comienzo.
Por Wim Malgo



