
“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien”.
Salmos 139:14

¡Nosotros somos obra de Dios! ¡Dios hace cosas originales! No existen dos personas sobre esta tierra que sean exactamente iguales en todo. También a ti Él te hizo de forma maravillosa, así como eres, con todas tus diversas características, dones y limitaciones. ¿Ya le diste gracias a Dios por eso? Tú no eres un “producto de la casualidad” ni una criatura que al Padre le salió defectuosa. Por el contrario, está escrito que “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”. ¡Esto es maravilloso! Además, nos estimula a alabarle y agradecerle por el hecho de no ser producto del destino, la casualidad o el azar. Al contrario, Dios planeó muy bien tanto tu vida como la mía hasta el fin. ¿No sientes deseos de agradecerle por eso? ¿No sientes deseos de darle gracias por haberte hecho de la forma que tú eres y alabarlo por el plan que tiene para tu vida? Tu camino está planeado de manera personal por el Señor. Por eso, no lo compares con la vida de ninguna otra persona. Como Dios crea piezas originales, Él nunca las repite. Sin embargo, por medio de tu gratitud y tu alabanza, le das la oportunidad de que te transforme por medio de Su palabra.
Por Wim Malgo



