
“Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial”.
1 Corintios 15:49

¿Dónde pasarás tú el primer día de la Eternidad? Eso depende únicamente de tu posición con relación a Jesús. Aquel que ama a Jesús y lo sigue como al Cordero de Dios, ha de alcanzar también la meta. Su último día aquí en la tierra, por tanto, será su primer día en la Eternidad con Jesús. ¿Qué sucederá en aquel momento? En primer lugar, una gran mudanza. Por causa de tu muerte o de la venida de Jesús, tú te mudarás de tu casa terrenal para entrar en la casa del Padre, donde hay muchas moradas. No nos olvidemos de esto: vivimos aquí en nuestra casa terrenal aguardando, con solicitud, el llamado que puede ocurrir de forma muy repentina. Conocer el “plazo” que tenemos solo ocurre de manera excepcional. Por lo tanto, cuando tengas que salir repentinamente de tu casa terrenal, no estarás “en la calle”, ya que el mismo Jesús preparó una morada para ti, siempre que lo sigas a Él de corazón. El Señor te precedió y te aseguró en Su palabra: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho”. ¡Qué maravilloso es, para un hijo de Dios, poder decir: hay una morada preparada para mí, garantizada por el mismo Señor Jesús!
Por Wim Malgo



